Guía de Prácticas Correctas
de Higiene (GPCH)
La GPCH es la herramienta que permite a los pequeños establecimientos alimentarios cumplir con la normativa de higiene de forma sencilla y práctica. Elaboramos tu guía adaptada a tu actividad, lista para inspecciones.
¿Qué es la GPCH y quién la necesita?
La Guía de Prácticas Correctas de Higiene es un instrumento previsto en la legislación europea para facilitar el cumplimiento de la normativa de higiene alimentaria. Está especialmente indicada para pequeños establecimientos que necesitan un sistema de autocontrol práctico y proporcionado a su actividad.
Alternativa simplificada
Para establecimientos de baja complejidad, la GPCH puede sustituir al plan APPCC completo, reduciendo la carga documental sin perder seguridad.
Cumplimiento garantizado
La guía cubre todos los aspectos que las autoridades sanitarias verifican en una inspección: higiene, temperaturas, alérgenos, trazabilidad y formación.
Fácil de aplicar
Diseñamos la guía con un lenguaje claro y registros sencillos para que el personal del establecimiento pueda aplicarla en el día a día sin dificultad.
Lista para inspecciones
Documentación completa y registros actualizados que demuestran el cumplimiento ante cualquier inspección sanitaria oficial.
¿Qué incluye nuestra Guía de Prácticas Correctas de Higiene?
Elaboramos una guía completa y personalizada que abarca todos los puntos de control necesarios para tu actividad.
Cómo elaboramos tu GPCH
Visita y diagnóstico
Visitamos tu establecimiento para conocer tu actividad, instalaciones, procesos y productos. Identificamos los peligros relevantes y las necesidades específicas.
Elaboración de la guía
Redactamos la GPCH personalizada con todos los planes de control, procedimientos de higiene y registros adaptados a tu actividad concreta.
Implantación y formación
Implantamos la guía en tu establecimiento y formamos al personal en su aplicación diaria: registros, controles y buenas prácticas de higiene.
Seguimiento y revisión
Realizamos visitas periódicas de seguimiento para verificar la correcta aplicación de la guía y actualizarla ante cambios en la actividad o la normativa.